MEMORIA ANUAL DEL BANCO CENTRAL
Jesús Castillo More
El Banco Central de Reserva del Perú acaba de publicar su Memoria Anual 2010, donde informa de los principales acontecimientos de la vida económica del país el año pasado.
El Producto Bruto Interno (PBI), que es el total de bienes y servicios finales, equivalente al valor agregado a la producción por los diferentes sectores productivos, que se traduce en la remuneración de los factores de producción, creció 8.8%.
La producción por persona o per cápita se expandió en 7.6%. En dólares constantes de 2010, el PBI promedio por habitante llegó a US$ 5,225, superando en 64% al de hace 5 años y duplicando el nivel de hace 10 años. Esto significa que una familia de 4 miembros debería haber percibido en promedio 20,900 dólares al año. Obviamente, la mayoría de familias peruanas está lejos de alcanzar ese promedio. En una economía de mercado, el ingreso o poder adquisitivo significa un determinado número de votos en la capacidad de compra. Si alguien gana 60, 000 soles al año, tiene 60 mil votos para hacer compras, a diferencia de alguien que gana solo 6,000 al año. El empate se da en el plano político: cada ciudadano un voto.
En la década del 2000, el crecimiento del PBI per cápita promedió 4.4%, luego que en la década del 80 (llamada década perdida), fue de menos 3.2% y la década del 90 2.1%.
El entorno estuvo caracterizado por mayores entradas de capital al país y expectativas de apreciación del nuevo sol, efecto de la mayor liquidez en dólares de los mercados mundiales, sumado a una menor aversión al riesgo de los inversionistas.
La tasa de inflación se situó dentro del rango de la meta inflacionaria del BCR (1 a 3% anual).
La tasa de inflación subyacente –indicador tendencial de la inflación, que excluye los bienes más volátiles, - estuvo alrededor de la meta de 2% a lo largo del año, cerrando el año en 2.1 por ciento.
La tasa de interés de referencia, pasó de un mínimo histórico de 1.25 a 3% anual.
El crédito al sector privado se incrementó 21% y su grado de dolarización bajó de 47 a 46%.
El BCRP acumuló reservas por US $10,970 millones y alcanzó un saldo de US$ 44,105 millones, a Diciembre, equivalente al 29% del PBI.
El déficit fiscal se redujo de 1.6 a 0.5% del PBI debido a la mejora en la recaudación. Los gastos del gobierno general crecieron 11% en términos reales. El gasto de capital subió 20%.
La Demanda Interna creció 12.8% como resultado de un aumento de 6% en el consumo privado, 10.7% en el consumo público, y 23.7% en la inversión bruta, proveniente de un aumento de 22.1% en la inversión privada y 27.3% en la inversión pública. Las exportaciones aumentaron 2.5%, pero las importaciones lo hicieron en 23.8% dando como resultado general el 8.8% de aumento en el PBI.
La cuenta corriente de la Balanza de Pagos, es decir la diferencia entre exportaciones menos importaciones, pasó de un superávit de 0.2% del PBI a un déficit de 1.5% en 2010, debido al aumento en el precio de los combustibles y por el mayor volumen de importaciones, reflejo del dinamismo que tuvo la demanda interna.
El influjo de capitales privados de largo plazo fue de US $14,4 mil millones, estuvo dirigido a los mayores recursos para financiar proyectos de inversión, al mayor endeudamiento contraído por la banca en el exterior y a la mayor demanda de títulos públicos por inversionistas no residentes.
Difusión de artículos de actualidad nacional e internacional, además comentarios y presentaciones de artículos de teoría económica.
lunes, 9 de mayo de 2011
miércoles, 27 de abril de 2011
Trabajo y Ocio
TRABAJO Y OCIO
Jesús Castillo More
“Ganarás el pan con el sudor de tu frente.” El trabajo no es una maldición sino una bendición de Dios, que dignifica al ser humano y le da el sustento. No hay nada mejor que trabajar en lo que a uno le gusta. Si ese trabajo te permite un buen sueldo o salario, estarás doblemente agradecido.
Para el filósofo Scheler, “Aproximarse a las cosas como es preciso, aferrarlas vigorosamente, pero también ser aferrado vigorosamente por ellas, asimilarlas en el esfuerzo a nuestras ideas teleológicas, a la vez fundirse en ellas y volverse semejantes a ellas –esto es lo que significa “trabajar”.”
Lo opuesto al trabajo es el ocio voluntario, definido por Laín Entralgo : “Es el ocio la gozosa actividad de la no-actividad, la contemplación silenciosa, lúcida y aceptadora de la realidad y el misterio del mundo, la pausa en el trabajo que, levantándose sobre el mero descanso, levanta al funcionario a la plenitud de su condición de ser humano”.
Como la filosofía consiste en un diálogo entre el espíritu y la realidad, se habla del ocio filosófico, cuando el ocio se orienta hacia este diálogo.
El fundador de la economía moderna, Adam Smith propuso la teoría del valor trabajo, según la cual el valor de las cosas depende del tiempo de trabajo necesario para producirlas. Si para producir una silla se demora dos días y para producir una mesa se demora seis días, el valor de una mesa es tres sillas. Esta teoría del valor, de Smith, fue acogida por Carlos Marx, el fundador del Socialismo, reconociendo al trabajo como única fuente del valor de los bienes y servicios.
La teoría del valor trabajo asume implícitamente que el trabajo es el único factor de producción. Sin embargo, sabemos que en la producción participa también el factor capital: herramientas, máquinas, materias primas, conocimientos. La moderna teoría del valor reconoce este hecho y establece que el valor de los bienes y servicios está determinado por su costo económico o precio relativo: El precio relativo de un bien es el precio de ese bien expresado en unidades de otro bien. Así, el precio de una lata de duraznos es dos latas de sardinas, donde en la producción de ambos bienes han participado el trabajo y el capital.
En una economía de mercado, así como hay un mercado de manzanas, también hay un mercado de trabajo, donde se determina un precio o salario, por las fuerzas de oferta y demanda de trabajo.
Un aumento en la demanda de trabajo generará más empleo y presionará para un aumento en el salario. Para que la demanda de trabajo aumente, es necesario que el valor del aporte del trabajador a la producción aumente, lo que solo es posible si aumenta el precio del bien o servicio producido o existe una aumento en la productividad del trabajo como resultado de que dispone de mejores herramientas, máquinas y conocimientos, es decir de mayor capital físico y humano, resultado de una mayor inversión.
La oferta de trabajo depende de la población económicamente activa y de las preferencias entre ingreso que te induce a trabajar y ocio que te induce a no hacerlo. ¿Para dedicarte a filosofar?
El desempleo u ocio involuntario es el causante principal de la miseria material y moral de un ser humano, razón por la cual el objetivo fundamental de la política económica es generar puestos de trabajo y formar capital humano que le permita encontrar trabajo rápidamente gracias a su capacidad para trabajar dependiente o independientemente, o recurrir al ocio filosófico, en vez de permanecer largo tiempo desempleado.
Jesús Castillo More
“Ganarás el pan con el sudor de tu frente.” El trabajo no es una maldición sino una bendición de Dios, que dignifica al ser humano y le da el sustento. No hay nada mejor que trabajar en lo que a uno le gusta. Si ese trabajo te permite un buen sueldo o salario, estarás doblemente agradecido.
Para el filósofo Scheler, “Aproximarse a las cosas como es preciso, aferrarlas vigorosamente, pero también ser aferrado vigorosamente por ellas, asimilarlas en el esfuerzo a nuestras ideas teleológicas, a la vez fundirse en ellas y volverse semejantes a ellas –esto es lo que significa “trabajar”.”
Lo opuesto al trabajo es el ocio voluntario, definido por Laín Entralgo : “Es el ocio la gozosa actividad de la no-actividad, la contemplación silenciosa, lúcida y aceptadora de la realidad y el misterio del mundo, la pausa en el trabajo que, levantándose sobre el mero descanso, levanta al funcionario a la plenitud de su condición de ser humano”.
Como la filosofía consiste en un diálogo entre el espíritu y la realidad, se habla del ocio filosófico, cuando el ocio se orienta hacia este diálogo.
El fundador de la economía moderna, Adam Smith propuso la teoría del valor trabajo, según la cual el valor de las cosas depende del tiempo de trabajo necesario para producirlas. Si para producir una silla se demora dos días y para producir una mesa se demora seis días, el valor de una mesa es tres sillas. Esta teoría del valor, de Smith, fue acogida por Carlos Marx, el fundador del Socialismo, reconociendo al trabajo como única fuente del valor de los bienes y servicios.
La teoría del valor trabajo asume implícitamente que el trabajo es el único factor de producción. Sin embargo, sabemos que en la producción participa también el factor capital: herramientas, máquinas, materias primas, conocimientos. La moderna teoría del valor reconoce este hecho y establece que el valor de los bienes y servicios está determinado por su costo económico o precio relativo: El precio relativo de un bien es el precio de ese bien expresado en unidades de otro bien. Así, el precio de una lata de duraznos es dos latas de sardinas, donde en la producción de ambos bienes han participado el trabajo y el capital.
En una economía de mercado, así como hay un mercado de manzanas, también hay un mercado de trabajo, donde se determina un precio o salario, por las fuerzas de oferta y demanda de trabajo.
Un aumento en la demanda de trabajo generará más empleo y presionará para un aumento en el salario. Para que la demanda de trabajo aumente, es necesario que el valor del aporte del trabajador a la producción aumente, lo que solo es posible si aumenta el precio del bien o servicio producido o existe una aumento en la productividad del trabajo como resultado de que dispone de mejores herramientas, máquinas y conocimientos, es decir de mayor capital físico y humano, resultado de una mayor inversión.
La oferta de trabajo depende de la población económicamente activa y de las preferencias entre ingreso que te induce a trabajar y ocio que te induce a no hacerlo. ¿Para dedicarte a filosofar?
El desempleo u ocio involuntario es el causante principal de la miseria material y moral de un ser humano, razón por la cual el objetivo fundamental de la política económica es generar puestos de trabajo y formar capital humano que le permita encontrar trabajo rápidamente gracias a su capacidad para trabajar dependiente o independientemente, o recurrir al ocio filosófico, en vez de permanecer largo tiempo desempleado.
lunes, 18 de abril de 2011
Cambio ¿De Gobierno o de Sistema?
CAMBIO ¿DE GOBIERNO O DE SISTEMA?
Jesús Castillo More (*)
El pueblo Peruano ha expresado en la primera vuelta electoral su exigencia de cambio hacia un crecimiento más inclusivo y mayor equidad en la distribución del ingreso.
El cambio exigido puede darse dentro de la actual economía descentralizada de mercado preservando lo más valioso del ser humano: libertad política y económica en democracia, o puede ser un cambio que implique un desplazamiento desde la economía de mercado con propiedad privada, hacia una economía centralmente planificada al estilo socialista, donde el estado ejerza el control vertical de los medios de producción y dirija centralmente la producción y distribución de bienes y servicios. Esto significaría regresar a un sistema que ya demostró su incapacidad para mejorar el bienestar de la población, logrando como único resultado visible miseria generalizada y pérdida de libertad, como se ve en los países que aún se aferran o insisten en implantar el socialismo. Para esto, es necesario cambiar la Constitución Política o Carta Fundamental, que es un freno al poder político de las nuevas autoridades elegidas, porque es prohibitiva y establece lo que el gobierno no puede hacer y garantiza la propiedad privada y las libertades democráticas, como la libertad de prensa y derechos constitucionales de la ciudadanía.
Lo cierto es que en el mundo de hoy, la teoría y la práctica indican que para elevar el nivel de vida de la población excluida, es indispensable crecer para aumentar el tamaño de la producción por persona, lo que a su vez requiere de inversión en capital físico y humano por parte del sector privado o del Estado.
En el caso Peruano, el grueso de la inversión actualmente es privada, la misma que ha venido creciendo a un ritmo que ha permitido altas tasas de crecimiento económico en la última década.
El crecimiento no se ha reflejado en mayores salarios reales o poder adquisitivo, pero si en mayor empleo, lo que ha permitido reducir la pobreza y los índices de desnutrición infantil aunque no en lo deseable, como muestran los resultados electorales.
Las expectativas de los empresarios respecto al futuro juegan un rol determinante en sus decisiones de inversión, pues la rentabilidad depende de los rendimientos esperados a lo largo de la vida útil de los proyectos. Si sus expectativas son optimistas habrá más rentabilidad esperada, más inversión, más empleo y más producción, pero si son pesimistas, habrá todo lo contrario.
La inversión estatal requiere la estatización de los medios de producción y la experiencia muestra la incapacidad del estado para un manejo eficiente de la inversión estatal y su crecimiento. No se trata de entrar a redistribuir por un corto tiempo sino para toda la vida, con visión de Estadista. De nada serviría que la justicia social sea flor de un día y encaminar al país al estancamiento o retroceso.
La Teoría macroeconómica de largo plazo estudia las fuentes del crecimiento económico, que es necesario mantener vigentes para que éste prosiga, y la política económica de largo plazo estudia los determinantes del desarrollo económico, que se refiere a la eliminación de la desnutrición infantil que haga posible la formación de capital humano, infraestructura, agua potable, electricidad, innovación, economías externas y rendimientos crecientes que hacen que la población aumente su potencialidad para extender sus capacidades y participar directamente como actores del crecimiento económico y su distribución, haciendo que crecimiento y desarrollo vayan de la mano.
Este es el objetivo de fondo exigido por el pueblo peruano, para lo cual no es necesario sacrificar la libertad económica y política posibilitada por la economía de mercado, pero si es indispensable iniciar una intervención del estado orientada a maximizar el bienestar social, mediante la eliminación de la corrupción, seguridad ciudadana, infraestructura, luz y agua potable, preservación ambiental, regulación de los monopolios y una drástica reforma tributaria, que sin ahuyentar la inversión nacional o extranjera, signifique una elevación de la recaudación, mediante mayores impuestos a las ganancias extraordinarias de la minería y explotación minera, propiedad predial y a la riqueza, para realizar cambios significativos percibidos por la población en la distribución del ingreso mediante políticas de corto y largo plazo, orientadas a generar empleo productivo mejor remunerado, disminución drástica de la desnutrición y anemia infantil, educación y salud de calidad y erradicación de la pobreza extrema mediante programas sociales más efectivos, lo que solo es posible con capacidad y honestidad. Esta es la tarea urgente del nuevo gobierno (o sistema). El elector (y los candidatos) tienen la palabra y la decisión.
(*) Docente Universitario UDL.
Jesús Castillo More (*)
El pueblo Peruano ha expresado en la primera vuelta electoral su exigencia de cambio hacia un crecimiento más inclusivo y mayor equidad en la distribución del ingreso.
El cambio exigido puede darse dentro de la actual economía descentralizada de mercado preservando lo más valioso del ser humano: libertad política y económica en democracia, o puede ser un cambio que implique un desplazamiento desde la economía de mercado con propiedad privada, hacia una economía centralmente planificada al estilo socialista, donde el estado ejerza el control vertical de los medios de producción y dirija centralmente la producción y distribución de bienes y servicios. Esto significaría regresar a un sistema que ya demostró su incapacidad para mejorar el bienestar de la población, logrando como único resultado visible miseria generalizada y pérdida de libertad, como se ve en los países que aún se aferran o insisten en implantar el socialismo. Para esto, es necesario cambiar la Constitución Política o Carta Fundamental, que es un freno al poder político de las nuevas autoridades elegidas, porque es prohibitiva y establece lo que el gobierno no puede hacer y garantiza la propiedad privada y las libertades democráticas, como la libertad de prensa y derechos constitucionales de la ciudadanía.
Lo cierto es que en el mundo de hoy, la teoría y la práctica indican que para elevar el nivel de vida de la población excluida, es indispensable crecer para aumentar el tamaño de la producción por persona, lo que a su vez requiere de inversión en capital físico y humano por parte del sector privado o del Estado.
En el caso Peruano, el grueso de la inversión actualmente es privada, la misma que ha venido creciendo a un ritmo que ha permitido altas tasas de crecimiento económico en la última década.
El crecimiento no se ha reflejado en mayores salarios reales o poder adquisitivo, pero si en mayor empleo, lo que ha permitido reducir la pobreza y los índices de desnutrición infantil aunque no en lo deseable, como muestran los resultados electorales.
Las expectativas de los empresarios respecto al futuro juegan un rol determinante en sus decisiones de inversión, pues la rentabilidad depende de los rendimientos esperados a lo largo de la vida útil de los proyectos. Si sus expectativas son optimistas habrá más rentabilidad esperada, más inversión, más empleo y más producción, pero si son pesimistas, habrá todo lo contrario.
La inversión estatal requiere la estatización de los medios de producción y la experiencia muestra la incapacidad del estado para un manejo eficiente de la inversión estatal y su crecimiento. No se trata de entrar a redistribuir por un corto tiempo sino para toda la vida, con visión de Estadista. De nada serviría que la justicia social sea flor de un día y encaminar al país al estancamiento o retroceso.
La Teoría macroeconómica de largo plazo estudia las fuentes del crecimiento económico, que es necesario mantener vigentes para que éste prosiga, y la política económica de largo plazo estudia los determinantes del desarrollo económico, que se refiere a la eliminación de la desnutrición infantil que haga posible la formación de capital humano, infraestructura, agua potable, electricidad, innovación, economías externas y rendimientos crecientes que hacen que la población aumente su potencialidad para extender sus capacidades y participar directamente como actores del crecimiento económico y su distribución, haciendo que crecimiento y desarrollo vayan de la mano.
Este es el objetivo de fondo exigido por el pueblo peruano, para lo cual no es necesario sacrificar la libertad económica y política posibilitada por la economía de mercado, pero si es indispensable iniciar una intervención del estado orientada a maximizar el bienestar social, mediante la eliminación de la corrupción, seguridad ciudadana, infraestructura, luz y agua potable, preservación ambiental, regulación de los monopolios y una drástica reforma tributaria, que sin ahuyentar la inversión nacional o extranjera, signifique una elevación de la recaudación, mediante mayores impuestos a las ganancias extraordinarias de la minería y explotación minera, propiedad predial y a la riqueza, para realizar cambios significativos percibidos por la población en la distribución del ingreso mediante políticas de corto y largo plazo, orientadas a generar empleo productivo mejor remunerado, disminución drástica de la desnutrición y anemia infantil, educación y salud de calidad y erradicación de la pobreza extrema mediante programas sociales más efectivos, lo que solo es posible con capacidad y honestidad. Esta es la tarea urgente del nuevo gobierno (o sistema). El elector (y los candidatos) tienen la palabra y la decisión.
(*) Docente Universitario UDL.
domingo, 27 de marzo de 2011
Opciones, Alternativa y Costo Económico
OPCIONES, ALTERNATIVAS Y COSTO ECONÓMICO
Jesús Castillo More (*)
Las necesidades de alimentación, salud, vestido, educación, vivienda, transporte, seguridad y recreación se satisfacen con bienes y servicios, que se consiguen con el dinero que las personas obtienen por la venta de sus factores de producción: trabajo, capital físico y capital humano (conocimientos e ideas). De esta manera, en una economía de mercado, el ingreso de la gente está determinado por la propiedad y precio de sus factores de producción o recursos productivos.
El problema económico consiste en que los recursos disponibles ya sea como país o como individuos, son insuficientes para conseguir todo lo que quisiéramos, lo que nos obliga como sociedad a organizarnos para decidir cómo resolver el qué producir, cómo hacerlo y para quién producir, es decir cómo repartir el fruto de la actividad económica. La economía es el estudio de la forma cómo la sociedad se organiza para resolver el problema económico.
Hasta antes de la caída del Muro de Berlín en 1989, el mundo estaba dividido en dos grandes sistemas económicos para resolver el problema económico: Socialismo, liderado por Moscú, versus Capitalismo o economía de mercado, liderado por Washington. El Socialismo plantea la planificación central o decisiones autoritarias verticales, como mecanismo para resolver el problema económico, a diferencia del capitalismo que plantea el sistema de precios, como mecanismo para asignar eficientemente los recursos a través de decisiones descentralizadas de oferta y demanda de productores y consumidores. El socialismo requiere para su funcionamiento, el control estatal de los recursos productivos, mientras que la economía de mercado requiere la propiedad privada.
Nos guste o no, tras la caída del muro, el mundo, salvo algunas excepciones, como Corea del Norte y Cuba, converge hacia la economía de mercado con intervención del estado, como mecanismo para resolver el qué el cómo y el para quien. China es comunista, sin embargo basa su prosperidad en el poder del mercado. A pesar de estos hechos, no falta quienes siguen prisioneros de su ideología socialista, pensando que las fallas del mercado se resuelven regresando al socialismo del pasado que ya demostró y sigue demostrando su ineficiencia en los países que aun lo aplican.
Una economía de mercado es compatible con el ideal del bienestar general, si se cuenta con un gobierno capaz de conducir eficientemente los programas sociales que extiendan las capacidades de la población para resolver el problema económico, sin depender de decisiones verticales autoritarias que limiten su libertad.
Si una persona dispone de un poder adquisitivo de 100 soles, tiene múltiples opciones para gastar esos 100. Para decidir en qué gastarlos, deberá ordenar sus preferencias desde la más importante para él hasta la menos importante. Las dos opciones que ha puesto en primer lugar se llaman alternativas. Como se decide por la que ha puesto en primer lugar, el costo económico de esta decisión es la alternativa sacrificada. Si las alternativas son un celular o un par de zapatos, y elige el celular, el costo económico del celular es el par de zapatos.
La cosa se complica cuando la elección es colectiva. En este caso, para que se realicen las preferencias individuales, tendrían que coincidir con las de los demás electores. Si de los cinco finalistas, cada persona establece su jerarquía de preferencias; puede suceder que los que la mayoría ha puesto en cuarto y quinto lugar, resulten los que pasen a segunda vuelta, debido a la dispersión del voto en los tres más preferidos. ¿Cuál será el costo económico del candidato ganador?
(*) Magister en Economía.
Jesús Castillo More (*)
Las necesidades de alimentación, salud, vestido, educación, vivienda, transporte, seguridad y recreación se satisfacen con bienes y servicios, que se consiguen con el dinero que las personas obtienen por la venta de sus factores de producción: trabajo, capital físico y capital humano (conocimientos e ideas). De esta manera, en una economía de mercado, el ingreso de la gente está determinado por la propiedad y precio de sus factores de producción o recursos productivos.
El problema económico consiste en que los recursos disponibles ya sea como país o como individuos, son insuficientes para conseguir todo lo que quisiéramos, lo que nos obliga como sociedad a organizarnos para decidir cómo resolver el qué producir, cómo hacerlo y para quién producir, es decir cómo repartir el fruto de la actividad económica. La economía es el estudio de la forma cómo la sociedad se organiza para resolver el problema económico.
Hasta antes de la caída del Muro de Berlín en 1989, el mundo estaba dividido en dos grandes sistemas económicos para resolver el problema económico: Socialismo, liderado por Moscú, versus Capitalismo o economía de mercado, liderado por Washington. El Socialismo plantea la planificación central o decisiones autoritarias verticales, como mecanismo para resolver el problema económico, a diferencia del capitalismo que plantea el sistema de precios, como mecanismo para asignar eficientemente los recursos a través de decisiones descentralizadas de oferta y demanda de productores y consumidores. El socialismo requiere para su funcionamiento, el control estatal de los recursos productivos, mientras que la economía de mercado requiere la propiedad privada.
Nos guste o no, tras la caída del muro, el mundo, salvo algunas excepciones, como Corea del Norte y Cuba, converge hacia la economía de mercado con intervención del estado, como mecanismo para resolver el qué el cómo y el para quien. China es comunista, sin embargo basa su prosperidad en el poder del mercado. A pesar de estos hechos, no falta quienes siguen prisioneros de su ideología socialista, pensando que las fallas del mercado se resuelven regresando al socialismo del pasado que ya demostró y sigue demostrando su ineficiencia en los países que aun lo aplican.
Una economía de mercado es compatible con el ideal del bienestar general, si se cuenta con un gobierno capaz de conducir eficientemente los programas sociales que extiendan las capacidades de la población para resolver el problema económico, sin depender de decisiones verticales autoritarias que limiten su libertad.
Si una persona dispone de un poder adquisitivo de 100 soles, tiene múltiples opciones para gastar esos 100. Para decidir en qué gastarlos, deberá ordenar sus preferencias desde la más importante para él hasta la menos importante. Las dos opciones que ha puesto en primer lugar se llaman alternativas. Como se decide por la que ha puesto en primer lugar, el costo económico de esta decisión es la alternativa sacrificada. Si las alternativas son un celular o un par de zapatos, y elige el celular, el costo económico del celular es el par de zapatos.
La cosa se complica cuando la elección es colectiva. En este caso, para que se realicen las preferencias individuales, tendrían que coincidir con las de los demás electores. Si de los cinco finalistas, cada persona establece su jerarquía de preferencias; puede suceder que los que la mayoría ha puesto en cuarto y quinto lugar, resulten los que pasen a segunda vuelta, debido a la dispersión del voto en los tres más preferidos. ¿Cuál será el costo económico del candidato ganador?
(*) Magister en Economía.
sábado, 12 de marzo de 2011
El Cálculo del Consenso
EL CÁLCULO DEL CONSENSO
Jesús Castillo More(*)
Si mi candidato preferido no está entre los cuatro con mayores posibilidades según los sondeos previos de las encuestadoras, debo decidir si persisto en votar por mi elegido y renuncio a influir en el resultado general que me impondrá alguien que no es de mi agrado, o si me resigno a una solución de “second best”, es decir, apoyar al que considero es el mejor entre los que tienen más chance para la mayoría.
La primera alternativa dejará tranquila mi conciencia, al costo que llegue al poder alguien elegido por los otros electores, que puede ser el que está en el último lugar de mis preferencias.
La segunda alternativa no garantiza que mi segundo mejor candidato salga elegido, por la sencilla razón que mi voto individual es una gota en el océano.
Descubro así, que a diferencia de lo que sucede cuando elijo entre una manzana y un durazno, en un proceso político, mis preferencias pueden verse doblemente frustradas: mi candidato preferido no llegó entre los cuatro primeros y tampoco resulta elegido el de mi preferencia entre los cuatro primeros elegido por los otros electores.
El cálculo del consenso en los procesos electorales, es complejo, porque en un proceso de elección colectiva, incluso un grupo de tres personas puede llegar a resultados diferentes según el orden de sus preferencias. Este caso se conoce como la paradoja de la votación de Arrow, que dio lugar al surgimiento de una nueva rama de la teoría económica, conocida como la teoría de la elección pública, que explica porqué la mayoría de candidatos ahora se postula como de centro, para captar los votos de los indecisos de izquierda y derecha.
Si en una familia de tres, el padre, la madre y el hijo tienen distintas preferencias se puede dar el caso siguiente:
Entre los candidatos T, C y K, el padre prefiere a T, luego a K y finalmente a C.
La esposa prefiere a C, luego T y tercero K.
El hijo prefiere a K, luego a C y finalmente T.
Con este orden de preferencias, encontramos que en una confrontación entre T y K, el padre y la madre votan por T y el hijo vota por K y por lo tanto gana T.
Entre T y C, la madre y el hijo votan por C y el padre por T, gana C.
Entre C y K, el padre y el hijo votan por K y la madre por C, gana K.
Si este puede suceder en un grupo de tres ¿Qué pasará a nivel de todo el país?
La moraleja es que la ciudadanía debe ordenar bien sus preferencias electorales, evaluando bien los pros y contras de cada candidato y su programa de gobierno, ejerciendo su voto en forma responsable, lo que conduce a alcanzar consenso.
Por mi parte, he decidido mantener mi voto de conciencia, en la esperanza que así lo hagan la mayoría de ciudadanos, de modo de dejar en offside a las encuestadoras, que tendrán que limitarse a esperar el resultado de las ánforas.
(*) Magister en Economía
Jesús Castillo More(*)
Si mi candidato preferido no está entre los cuatro con mayores posibilidades según los sondeos previos de las encuestadoras, debo decidir si persisto en votar por mi elegido y renuncio a influir en el resultado general que me impondrá alguien que no es de mi agrado, o si me resigno a una solución de “second best”, es decir, apoyar al que considero es el mejor entre los que tienen más chance para la mayoría.
La primera alternativa dejará tranquila mi conciencia, al costo que llegue al poder alguien elegido por los otros electores, que puede ser el que está en el último lugar de mis preferencias.
La segunda alternativa no garantiza que mi segundo mejor candidato salga elegido, por la sencilla razón que mi voto individual es una gota en el océano.
Descubro así, que a diferencia de lo que sucede cuando elijo entre una manzana y un durazno, en un proceso político, mis preferencias pueden verse doblemente frustradas: mi candidato preferido no llegó entre los cuatro primeros y tampoco resulta elegido el de mi preferencia entre los cuatro primeros elegido por los otros electores.
El cálculo del consenso en los procesos electorales, es complejo, porque en un proceso de elección colectiva, incluso un grupo de tres personas puede llegar a resultados diferentes según el orden de sus preferencias. Este caso se conoce como la paradoja de la votación de Arrow, que dio lugar al surgimiento de una nueva rama de la teoría económica, conocida como la teoría de la elección pública, que explica porqué la mayoría de candidatos ahora se postula como de centro, para captar los votos de los indecisos de izquierda y derecha.
Si en una familia de tres, el padre, la madre y el hijo tienen distintas preferencias se puede dar el caso siguiente:
Entre los candidatos T, C y K, el padre prefiere a T, luego a K y finalmente a C.
La esposa prefiere a C, luego T y tercero K.
El hijo prefiere a K, luego a C y finalmente T.
Con este orden de preferencias, encontramos que en una confrontación entre T y K, el padre y la madre votan por T y el hijo vota por K y por lo tanto gana T.
Entre T y C, la madre y el hijo votan por C y el padre por T, gana C.
Entre C y K, el padre y el hijo votan por K y la madre por C, gana K.
Si este puede suceder en un grupo de tres ¿Qué pasará a nivel de todo el país?
La moraleja es que la ciudadanía debe ordenar bien sus preferencias electorales, evaluando bien los pros y contras de cada candidato y su programa de gobierno, ejerciendo su voto en forma responsable, lo que conduce a alcanzar consenso.
Por mi parte, he decidido mantener mi voto de conciencia, en la esperanza que así lo hagan la mayoría de ciudadanos, de modo de dejar en offside a las encuestadoras, que tendrán que limitarse a esperar el resultado de las ánforas.
(*) Magister en Economía
lunes, 28 de febrero de 2011
Bodas de Oro de la Universidad Nacional de Piura
BODAS DE ORO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
Jesús Castillo More.
El 3 de Marzo se cumplen 50 años de la Creación mediante Ley N° 13531, de la Universidad Nacional de Piura, que nació como Universidad Técnica e inició clases con la promoción “Los Elefantes” de la Escuela de Economía, el 18 de Agosto de 1961, en una memorable clase dictada por el CPC ya fallecido, Don Felipe Purizaga.
Entre los gestores de este proyecto destacan los jóvenes piuranos que estudiaban en Lima; la representación parlamentaria, que sustentó el proyecto en el Congreso, y don Aníbal Santivañez, que fue el presidente del Patronato que tuvo a cargo la puesta en marcha.
Ingresé a la Escuela de Economía bajo la dirección de don Alejandro Figueroa en 1963, en la tercera promoción, donde tuve como profesores al recordado maestro José Estrada Morales, al profesor Juan Zela Koort, Ing° Jorge Santa María Calderón, Jorge Monroy Gálvez, el profesor de Estadística Santiago Alejandro Billón, el economista Conrado Quijano, el Comandante Suárez en matemáticas, y al maestro y amigo, S. J. Benjamín Fernández Dávila.
El primer Rector fue el ingeniero Manuel Moncloa y Ferreyra, que tuvo como colaboradores en el Consejo Universitario a maestros de la talla de Don Rodrigo Cava Villacorta, Ricardo Pineda Milicich, Carlos Pereyra Carassa, Juan Herrera Aranguena, Rafael Castillo, Víctor Aguilar, Jorge Urbina, Gastón Barrón Figallo, y el Secretario General Juan Aguayo del Rosario. Don Manuel fue sucedido por don Amador Amico Ramos, luego vino Guillermo Villa Salcedo, y en la turbulencia del año 71 y 72 gestada por estudiantes de izquierda a nivel nacional, se instala la Comisión de Gobierno tripartita, presidida por “El Diamante” Urbina. A éste lo sucede Benjamín Fernández Dávila, luego Víctor Aguilar Roncal y Carlos Pereyra; posteriormente asumen el rectorado Arturo Davies Guaylupo, don Arturo Montesinos y luego Hugo Agurto Plata, a quien sucedió el ex alumno de Ingenieria Industrial Freddy Aponte Guerrero. Luego vienen Edwing Vegas Gallo, Antenor Aliaga y el rector actual, exalumno de minería, Dr. José Rodriguez Lichtenheld.
En 1965 se contrató a profesores provenientes del exterior para que impulsen la Escuela de Economía, y como resultado, varios ex alumnos entre ellos Arturo Davies, Hugo Agurto, Luis Guinocchio, Santiago Juárez, Eliodoro Fiestas, Alberto Zapata, Luis Guevara, Carlos Bullón, Carlos La Rosa, Efraín Chuecas y el suscrito, salimos becados a Escolatina, Insora, de la Universidad de Chile y a la Universidad Católica de Chile para retornar luego como profesores. Nuestros alumnos fueron luego a los cursos de verano del Banco Central de Reserva y obtuvieron durante varios años, los primeros puestos y varios de ellos son actualmente distinguidos profesores de la UNP.
Uno de los maestros sobresalientes fue el Suizo Hans Sutter, que nos hizo asistir con todo gusto a sus clases de matemática los domingos en la mañana, junto a su ayudante Lalo Mendoza.
Durante mi permanencia como profesor de la Escuela de Economía, tuve el honor de ser elegido primer Director del Programa Académico de Economía, Director del Departamento Académico de Economía, presidente de la Comisión para la Creación de la Escuela de Postgrado y Miembro de la Comisión de creación del Idepunp, que ahora están consolidadas y prestan valiosos servicios a la comunidad.
Tras medio siglo de funcionamiento, la UNP está llamada a liderar en su condición de primera casa de estudios universitarios de nuestra región, la formación como personas y profesionales de la juventud, ofreciendo oportunidades y exigiendo, mediante educación de calidad y responsabilidad social universitaria, complementada con investigación aplicada en todas sus 31 carreras, 27 Maestrías y 13 Doctorados, para resolver los problemas regionales en asociación con los organismos públicos y privados de la Región y la cooperación internacional.
Feliz Bodas de Oro, Universidad Nacional de Piura.
Jesús Castillo More.
El 3 de Marzo se cumplen 50 años de la Creación mediante Ley N° 13531, de la Universidad Nacional de Piura, que nació como Universidad Técnica e inició clases con la promoción “Los Elefantes” de la Escuela de Economía, el 18 de Agosto de 1961, en una memorable clase dictada por el CPC ya fallecido, Don Felipe Purizaga.
Entre los gestores de este proyecto destacan los jóvenes piuranos que estudiaban en Lima; la representación parlamentaria, que sustentó el proyecto en el Congreso, y don Aníbal Santivañez, que fue el presidente del Patronato que tuvo a cargo la puesta en marcha.
Ingresé a la Escuela de Economía bajo la dirección de don Alejandro Figueroa en 1963, en la tercera promoción, donde tuve como profesores al recordado maestro José Estrada Morales, al profesor Juan Zela Koort, Ing° Jorge Santa María Calderón, Jorge Monroy Gálvez, el profesor de Estadística Santiago Alejandro Billón, el economista Conrado Quijano, el Comandante Suárez en matemáticas, y al maestro y amigo, S. J. Benjamín Fernández Dávila.
El primer Rector fue el ingeniero Manuel Moncloa y Ferreyra, que tuvo como colaboradores en el Consejo Universitario a maestros de la talla de Don Rodrigo Cava Villacorta, Ricardo Pineda Milicich, Carlos Pereyra Carassa, Juan Herrera Aranguena, Rafael Castillo, Víctor Aguilar, Jorge Urbina, Gastón Barrón Figallo, y el Secretario General Juan Aguayo del Rosario. Don Manuel fue sucedido por don Amador Amico Ramos, luego vino Guillermo Villa Salcedo, y en la turbulencia del año 71 y 72 gestada por estudiantes de izquierda a nivel nacional, se instala la Comisión de Gobierno tripartita, presidida por “El Diamante” Urbina. A éste lo sucede Benjamín Fernández Dávila, luego Víctor Aguilar Roncal y Carlos Pereyra; posteriormente asumen el rectorado Arturo Davies Guaylupo, don Arturo Montesinos y luego Hugo Agurto Plata, a quien sucedió el ex alumno de Ingenieria Industrial Freddy Aponte Guerrero. Luego vienen Edwing Vegas Gallo, Antenor Aliaga y el rector actual, exalumno de minería, Dr. José Rodriguez Lichtenheld.
En 1965 se contrató a profesores provenientes del exterior para que impulsen la Escuela de Economía, y como resultado, varios ex alumnos entre ellos Arturo Davies, Hugo Agurto, Luis Guinocchio, Santiago Juárez, Eliodoro Fiestas, Alberto Zapata, Luis Guevara, Carlos Bullón, Carlos La Rosa, Efraín Chuecas y el suscrito, salimos becados a Escolatina, Insora, de la Universidad de Chile y a la Universidad Católica de Chile para retornar luego como profesores. Nuestros alumnos fueron luego a los cursos de verano del Banco Central de Reserva y obtuvieron durante varios años, los primeros puestos y varios de ellos son actualmente distinguidos profesores de la UNP.
Uno de los maestros sobresalientes fue el Suizo Hans Sutter, que nos hizo asistir con todo gusto a sus clases de matemática los domingos en la mañana, junto a su ayudante Lalo Mendoza.
Durante mi permanencia como profesor de la Escuela de Economía, tuve el honor de ser elegido primer Director del Programa Académico de Economía, Director del Departamento Académico de Economía, presidente de la Comisión para la Creación de la Escuela de Postgrado y Miembro de la Comisión de creación del Idepunp, que ahora están consolidadas y prestan valiosos servicios a la comunidad.
Tras medio siglo de funcionamiento, la UNP está llamada a liderar en su condición de primera casa de estudios universitarios de nuestra región, la formación como personas y profesionales de la juventud, ofreciendo oportunidades y exigiendo, mediante educación de calidad y responsabilidad social universitaria, complementada con investigación aplicada en todas sus 31 carreras, 27 Maestrías y 13 Doctorados, para resolver los problemas regionales en asociación con los organismos públicos y privados de la Región y la cooperación internacional.
Feliz Bodas de Oro, Universidad Nacional de Piura.
lunes, 7 de febrero de 2011
¿Quien sana el saneamiento?
¿Quién sana el saneamiento?
Jesús Castillo More
• A diferencia del servicio de los semáforos, donde ningún empresario privado los ofrece porque no tiene como cobrar; y los usuarios no están dispuestos a pagar, debido a que esperan que sean los otros beneficiaros los que paguen, y el mercado fracasa por falta de oferta y de demanda, convirtiendo a los semáforos en un servicio público que tiene que ser ofrecido por el estado; en el caso del servicio de agua y alcantarillado, si se puede cobrar porque es posible excluir a quien se le da el servicio, garantizando una oferta de agua y los usuarios están dispuestos a pagar porque saben que si no pagan no tendrán el servicio, garantizando una demanda, es decir generando un mercado con un precio y cantidad de equilibrio.
• Queda claro entonces que el servicio de agua y alcantarillado es un servicio estrictamente privado, que sin embargo se considera preferente o meritorio porque la sociedad considera bueno que todos lo tengamos: la demanda social es mayor que la demanda privada sustentada en la capacidad de pago y se justifica un subsidio que aumente la oferta y baje el precio en las zonas de menor poder adquisitivo.
• La administración de un servicio privado por parte del estado, llámese municipio o gobierno regional, es ineficiente, porque la eficiencia se basa en premios y castigos, ganancias y pérdidas, palos y zanahorias que inducen a un manejo eficiente, y muchas veces la administración estatal descuida este aspecto, convirtiendo a la empresa pública en fuente de empleo para sus allegados, donde los empleos y sueldos quedan fijos independientemente de los resultados, sin incentivos ni sanciones para buscar mejoras. Esta es la razón por la que hace tiempo, un distinguido economista llegó a decir que hacer eficiente una empresa estatal es como pretender hacer ladrar a un gato.
• En el caso del servicio de agua y alcantarillado, este es un monopolio natural, donde basta una sola empresa para ofrecer el servicio a toda la ciudad, tiene costos medios decrecientes por debajo del costo adicional del servicio y necesariamente debe ser regulado y vigilado por la autoridad, bajo la supervisión y asesoría de Sunass, para que ofrezca un buen servicio a la comunidad.
• Es de esta forma, como varias ciudades han resuelto el problema, concediendo el servicio a una empresa que previa licitación internacional, demuestre que está en condiciones de realizar las inversiones necesarias y demostrar eficiencia en la provisión de un servicio satisfactorio, sin aprovechar de su poder monopólico. Esta es la tarea del municipio o del gobierno regional: Convocar a una licitación internacional, fijar las reglas del juego y permanecer vigilante para que la ciudad tenga un servicio que beneficie a todos, con tarifas reguladas, inversión para ofrecer servicio a toda la comunidad con el apoyo de las autoridades distritales y regionales, sin desperdicio de agua y sin desabastecimiento.
Jesús Castillo More
• A diferencia del servicio de los semáforos, donde ningún empresario privado los ofrece porque no tiene como cobrar; y los usuarios no están dispuestos a pagar, debido a que esperan que sean los otros beneficiaros los que paguen, y el mercado fracasa por falta de oferta y de demanda, convirtiendo a los semáforos en un servicio público que tiene que ser ofrecido por el estado; en el caso del servicio de agua y alcantarillado, si se puede cobrar porque es posible excluir a quien se le da el servicio, garantizando una oferta de agua y los usuarios están dispuestos a pagar porque saben que si no pagan no tendrán el servicio, garantizando una demanda, es decir generando un mercado con un precio y cantidad de equilibrio.
• Queda claro entonces que el servicio de agua y alcantarillado es un servicio estrictamente privado, que sin embargo se considera preferente o meritorio porque la sociedad considera bueno que todos lo tengamos: la demanda social es mayor que la demanda privada sustentada en la capacidad de pago y se justifica un subsidio que aumente la oferta y baje el precio en las zonas de menor poder adquisitivo.
• La administración de un servicio privado por parte del estado, llámese municipio o gobierno regional, es ineficiente, porque la eficiencia se basa en premios y castigos, ganancias y pérdidas, palos y zanahorias que inducen a un manejo eficiente, y muchas veces la administración estatal descuida este aspecto, convirtiendo a la empresa pública en fuente de empleo para sus allegados, donde los empleos y sueldos quedan fijos independientemente de los resultados, sin incentivos ni sanciones para buscar mejoras. Esta es la razón por la que hace tiempo, un distinguido economista llegó a decir que hacer eficiente una empresa estatal es como pretender hacer ladrar a un gato.
• En el caso del servicio de agua y alcantarillado, este es un monopolio natural, donde basta una sola empresa para ofrecer el servicio a toda la ciudad, tiene costos medios decrecientes por debajo del costo adicional del servicio y necesariamente debe ser regulado y vigilado por la autoridad, bajo la supervisión y asesoría de Sunass, para que ofrezca un buen servicio a la comunidad.
• Es de esta forma, como varias ciudades han resuelto el problema, concediendo el servicio a una empresa que previa licitación internacional, demuestre que está en condiciones de realizar las inversiones necesarias y demostrar eficiencia en la provisión de un servicio satisfactorio, sin aprovechar de su poder monopólico. Esta es la tarea del municipio o del gobierno regional: Convocar a una licitación internacional, fijar las reglas del juego y permanecer vigilante para que la ciudad tenga un servicio que beneficie a todos, con tarifas reguladas, inversión para ofrecer servicio a toda la comunidad con el apoyo de las autoridades distritales y regionales, sin desperdicio de agua y sin desabastecimiento.
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