sábado, 25 de septiembre de 2010

David Fischman en Chiclayo

DAVID FISCHMAN EN CHICLAYO
Por: Jesús Castillo More
Profesor de la Universidad de Lambayeque.
“El verdadero líder es aquél que tiene un poder interno generado por su propio desarrollo emocional y espiritual. No busca liderar para obtener el poder; por el contrario, usa su propio poder interno para liderar con sabiduría y servir a los demás.”
Esta es la carta de presentación de David Fischman, autor de los libros El Camino del Líder, El Espejo del Líder, El Secreto de las Siete Semillas, El Líder Transformador y El Líder Interior; que invitado por la Universidad de Lambayeque, estará en Chiclayo el viernes 22 de Octubre próximo, para ofrecernos la Conferencia Taller “La Alta Rentabilidad de la Felicidad”.
En El Camino del Líder, publicado hace una década, Fischman ya nos enseñaba que el líder debe hacer explícito lo que es importante para él; debe manifestar cuáles son sus valores y actuar basado en ellos. Los valores son absolutos y relativos. Los primeros son inherentes al ser humano: no cambian y son los principios universales. Rigen la interrelación de las personas: Honestidad, Respeto, Justicia y Amor. Los valores relativos varían de persona a persona. Cambian en el tiempo según la situación: Eficiencia, Ahorro, Orden. En un territorio cambiante, los mapas devienen obsoletos. En cambio, una brújula, nos da la dirección correcta para cada decisión. Los valores relativos son como el mapa; los valores absolutos o principios, son como la brújula. Son los principios los que señalan siempre el verdadero norte, para evitar disonancias entre lo que se dice y lo que se hace. Para formar personas, obviamente hay que actuar como personas!
En el epílogo de El Camino del Líder, Fischman concluye que servir a los demás es un camino para encontrar a Dios. “Cuando servimos, nos llenamos de alegría. Cuando servimos, estamos actuando como si no hubiera separación entre nosotros. Servir nos conecta con Dios, nos da felicidad y salud”
En El Líder Transformador, Fischman sostiene que éste orienta sus esfuerzos precisamente hacia causas trascendentales: el desarrollo de las personas y de su entorno. “Lo notable del liderazgo transformador consiste en movilizar a las personas hacia causas que tienen un significado mayor que uno mismo, hacia principios que mejoren el mundo”. En “El Líder Interior”, Fischman aborda el liderazgo personal; pues “No podemos ser verdaderos líderes transformadores si, primero, nosotros mismos no evolucionamos como personas”. “En mis anteriores escritos, he comentado sobre la importancia del liderazgo personal, enfatizando en temas como la autoestima, la creatividad, la ética, entre otros. En El Líder Interior profundizo, además, en los temas del conocimiento de uno mismo, del poder de la actitud en la vida, de la inteligencia espiritual y de la comunicación.”
Esperemos que reflexiones nos trae el experto en liderazgo David Fischman, en su Conferencia Taller “La Alta Rentabilidad de la Felicidad”, que tendrá lugar, previa inscripción, en la explanada de la Universidad de Lambayeque, el viernes 22 de Octubre a las 7pm.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Los doce pilares de la competitividad I

LOS DOCE PILARES DE LA COMPETITIVIDAD (I)

Por: Jesús Castillo More
Profesor de la Universidad de Lambayeque (UDL)

Bajo la conducción del renombrado economista Español Xavier Sala-i-Martin, de la Universidad de Columbia, The World Economic Forum acaba de publicar el Informe de Competitividad Global 2010-2011, donde tras el análisis de 100 indicadores para 139 países, se ofrece información detallada del potencial productivo de las naciones y se establece un ranking mundial de competitividad encabezado por Suiza y Suecia.
El informe, contribuye al entendimiento de los factores clave que determinan el crecimiento económico, ayuda a explicar por qué algunos países son más exitosos que otros en elevar los niveles de ingreso y oportunidades para sus respectivas poblaciones, y ofrece a los que toman decisiones políticas y líderes empresariales, una importante herramienta en la formulación de mejores políticas económicas y reformas institucionales.
Por más de 30 años, el Foro Económico Mundial ha brindado esta información, y desde el año 2005, ha basado su análisis en el Índice Global de Competitividad (GCI), que es un índice altamente exhaustivo para medir la competitividad nacional, que captura los fundamentos micro y macroeconómicos de la competitividad nacional.
El Foro, define competitividad como el conjunto de instituciones políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país.
El nivel de productividad, a su vez, establece el nivel sustentable de prosperidad que puede ser ganada por la economía de un país. En otras palabras, economías más competitivas, tienden a ser capaces de generar niveles de ingreso más altos para sus habitantes.
El nivel de productividad también determina las tasas de retorno obtenidas por inversiones (física, humana y tecnológica) en un país. Debido a que estas tasas de retorno son las determinantes fundamentales de la tasa de crecimiento de la economía, una economía más competitiva es aquella que crece más rápido en el mediano y largo plazo.
El concepto de competitividad involucra así componentes estáticos y dinámicos: aunque la productividad de un país, claramente determina su capacidad para sostener un alto nivel de ingreso, es también una de las determinantes centrales de los retornos de la inversión, que es uno de los factores clave que explican un crecimiento potencial de la economía.
La economía peruana creció en promedio 6.7% entre los años 2002 y 2009 y se espera crezca 6,3% el presente año. El Foro, considera que este buen resultado es consecuencia de una acertada política macroeconómica seguida en la última década, liberalización de sus mercados de bienes y servicios, esfuerzos por alentar el comercio interno y externo, lo que le ha permitido escalar en el ranking desde el puesto 78 del año pasado al 73 ahora. Sin embargo, señala el Foro, el Perú enfrenta desafíos a la competitividad que deben ser enfrentados mediante mejoras en el pobre ambiente institucional, mejorando la calidad y acceso al sistema educativo en todos los niveles, reformar la capacidad para absorber tecnología y generar innovación.
El Foro, clasifica los países en tres etapas del desarrollo. En la primera están países como Etiopía, Bangladesh, Ghana, Nigeria, Uganda, India, Pakistán, Bolivia y Nicaragua. En la segunda etapa está Perú junto con Argentina, Brasil, China, Colombia, Ecuador, México, Sudáfrica y Panamá. Chile, que se mantiene en el puesto 30 del ranking, está en transición de la etapa 2 a la 3 junto con Uruguay y Portugal.
En la etapa 3 están posesionados Suiza, Suecia, Canadá, Francia, Alemania, Japón, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos, que con la reciente crisis mundial sufrió un bajón en su ubicación al pasar del puesto 2 al 4. España pasó del puesto 33 al 42. Entre los países menos competitivos, Venezuela ha pasado del puesto 113 al 122, Ecuador está en el 105, Bolivia 108 y Nicaragua en el 112.
Hay muchos determinantes de la productividad y competitividad de un país que son capturados por el GCI y agrupados en doce pilares básicos. En el próximo artículo abordaré cada uno de éstos, que precisamente serán discutidos ampliamente bajo el título “Economía Mundial, Integración Subregional y Competitividad Nacional” en el XIX Congreso Nacional de Economistas del Perú, que organizado por el Colegio de Economistas de Piura y Tumbes, tendrá lugar del jueves 14 al sábado 16 de Octubre en el Club Grau de Piura.

Los doce pilares de la competitividad

LOS DOCE PILARES DE LA COMPETITIVIDAD (II)
Jesús Castillo More
Profesor de la Universidad de Lambayeque (UDL)

El Índice Global de Competitividad (GCI) considera cien indicadores para medir la competitividad de un país, agrupados en doce pilares que a su vez clasifica en: Requerimientos Básicos, claves para movilizar los factores de producción de la economía: Instituciones, Infraestructura, Ambiente Macroeconómico y Salud con educación primaria.
Impulsores de Eficiencia: Educación superior, Eficiencia de bienes y mercados, Eficiencia en el mercado de trabajo, Desarrollo de mercados financieros, Capacidad tecnológica, Tamaño del mercado.
Factores de Innovación y Modernización: Modernización empresarial, Innovación.
Estos doce pilares no son independientes: tienden a reforzarse entre si y la debilidad de un área a menudo tiene impacto negativo en otras áreas.
El ambiente institucional está determinado por el entorno legal y administrativo, dentro del cual los individuos, empresas y gobierno interactúan para generar ingreso y riqueza en la sociedad. La calidad de las instituciones tiene un fuerte peso sobre la competitividad y el crecimiento, esto influye las decisiones de inversión y la organización de la producción y juega un rol clave en las formas en que las sociedades distribuyen los beneficios y asumen los costos de desarrollar estrategias y políticas.
Contar con una Infraestructura extensiva y eficiente es crucial para asegurar el funcionamiento efectivo de la economía. Una infraestructura bien desarrollada reduce el efecto de la distancia entre regiones, integrando el mercado nacional, conectándolo a bajo costo a otros mercados en otras regiones y países. Modos efectivos de transporte, incluyendo la calidad de las carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos ayudan a los empresarios a lograr que sus bienes y servicios lleguen a mercados en forma segura y rápida y facilitan la movilidad de los trabajadores.
Aunque es cierto que la estabilidad macroeconómica por si sola no puede incrementar la productividad de un país, también es cierto que un descalabro macroeconómico perjudica la economía. Un déficit fiscal limita la capacidad futura del gobierno para reaccionar y prevenir un ciclo o crisis económica, asimismo la inflación es un estorbo.
Respecto a la salud y educación primaria, la educación básica aumenta la eficiencia de cada trabajador. La ausencia de educación básica puede convertirse en una restricción a los negocios y al desarrollo, haciendo difícil para las empresas movilizar la cadena de valor para producir bienes más sofisticados por falta de mano de obra calificada.
La economía globalizada de hoy, requiere que los países cuenten con trabajadores bien entrenados con educación y adiestramiento superior, que sean capaces de adaptarse rápidamente a un ambiente cambiante y a las necesidades del sistema de producción.
Se necesita eficiencia en la producción de bienes y en el mercado, las medidas proteccionistas devienen contraproducentes porque reducen la actividad económica agregada.
La eficiencia y flexibilidad del mercado de trabajo son cruciales para asegurar que los trabajadores sean asignados a su uso más eficiente en la economía, con las remuneraciones que les corresponde de acuerdo a su aporte a la producción de bienes y servicios, con los incentivos necesarios para motivarlos y dar su mejor esfuerzo en el trabajo. En consecuencia, los mercados de trabajo deben tener flexibilidad para desplazar trabajadores de una actividad a otra rápidamente.
Un sector financiero eficiente, asigna los recursos ahorrados interna y externamente a su uso más productivo. El sistema bancario debe ser transparente, los mercados financieros requieren regulación adecuada para proteger a los ahorristas e inversionistas.
En el mundo globalizado de hoy, la tecnología se ha convertido en un importante elemento para que las empresas compitan y prosperen. Las tecnologías de información y comunicación (TIC), se han convertido en el adalid de nuestro tiempo. Que la tecnología usada haya sido desarrollada o no en el país, es irrelevante para el objetivo de elevar la productividad. Es importante señalar que el nivel de tecnología disponible en un país necesita distinguirse de la capacidad del país para innovar y expandir las fronteras del conocimiento.
El tamaño del mercado afecta la productividad porque los grandes mercados permiten a las empresas aprovechar las economías de producción a gran escala.
Cuando los oferentes de un sector productivo están interconectados en grupos geográficamente vecinos, (Clusters), la eficiencia se eleva, se crean mayores oportunidades de innovación y se reducen las barreras para la entrada de nuevas empresas.
Finalmente, en el largo plazo, los estándares de vida pueden ser impulsados solo por la innovación tecnológica. Aunque los países menos desarrollados pueden todavía mejorar su productividad adaptando tecnologías existentes, o haciendo mejoras, para aquellos que han alcanzado la etapa de innovación del desarrollo, esto ya no es suficiente para aumentar la productividad. Esto significa invertir lo suficiente en investigación y desarrollo (I&D), especialmente en el sector privado; la presencia de instituciones de investigación de alta calidad científica, colaboración extensiva en investigación entre las universidades y la industria, que incluya la protección de la propiedad intelectual como única forma de mantener a los genios trabajando.

domingo, 15 de agosto de 2010

RENTABILIDAD EN SOLES, DÓLARES, O EUROS
Jesús Castillo More (*)
El tipo de cambio es el precio en moneda nacional de una moneda extranjera. Este precio se establece por fuerzas de demanda y oferta de moneda extranjera, que están determinadas a su vez por la cuenta corriente (Balanza Comercial: exportaciones menos importaciones), y la cuenta de capital o financiera de la Balanza de Pagos (entrada o salida de activos financieros y dinero extranjero).
Bajo un sistema de tipo de cambio fijo, el Banco Central está dispuesto a comprar o vender la moneda extranjera que sea necesaria para mantener el precio establecido, a costa de aumento o pérdida de sus reservas internacionales. Si éstas se le agotan, el Banco Central decreta un tipo de cambio más alto, con lo que la moneda nacional se devalúa. En el caso contrario, se puede decretar una revaluación de la moneda nacional.
Con tipo de cambio flexible, el mercado de divisas es libre, con lo que la moneda nacional se puede apreciar o depreciar según lo que suceda con el tipo de cambio. Un alza en el tipo de cambio, es decir en el precio de la moneda extranjera, es una depreciación de la moneda nacional. Lo que está pasando ahora en el Perú es lo contrario: el sol se está apreciando respecto al dólar y al euro, como consecuencia de una mayor oferta de moneda extranjera.
El Banco Central de Reserva del Perú (BCR), sigue una política de tipo de cambio flexible con intervención, para evitar que éste sobrepase un techo o un piso. Si el tipo de cambio cae en exceso, el BCR entra a comprar dólares y si sube en exceso entra a vender. Su objetivo es mantener estable el tipo de cambio dentro de los límites establecidos.
Además de un superávit en la Balanza Comercial, el ingreso de moneda extranjera al Perú tiene lugar vía la cuenta de Capitales, originada en las diferentes tasas de interés determinadas en los mercados monetarios de Estados Unidos y Europa, respecto a la tasa de interés vigente en el Perú.
Si la tasa de interés del exterior es mayor que la nacional, hay una presión para la salida de moneda extranjera del país en busca de esa mayor rentabilidad. La situación actual es al revés, lo que explica la llegada masiva de dinero extranjero, que presiona para una apreciación del sol, que el BCR intenta impedir comprando moneda extranjera, con lo que la cantidad de soles en circulación aumenta, provocando presiones inflacionarias que tratan de ser absorbidas elevando las tasas de encaje.
Para comparar la rentabilidad de los depósitos en soles, dólares o euros, se necesitan dos datos: Primero, la tasa de interés en soles, dólares y en euros. Segundo, la variación esperada del tipo de cambio del sol respecto al dólar y al euro. Para saber si conviene depositar en soles, en dólares o en euros, la pregunta es: Si usamos soles para tener un depósito en soles, dólares o euros ¿Cuántos soles tendremos dentro de un año? Esto nos permite comparar el monto en soles hoy con el monto en soles dentro de un año.
El procedimiento para responder esta pregunta es: En primer lugar usamos el tipo de cambio actual del dólar y del euro, para calcular el precio en soles de un depósito en dólares o en euros. En segundo lugar, usamos la tasa de interés en soles, dólares o en euros, para determinar la cantidad de soles, dólares o euros que obtendremos después de un año de nuestro depósito inicial medido en soles. Finalmente, usamos el tipo de cambio esperado dentro de un año para calcular el valor en soles de los depósitos en dólares o euros, para poder apreciar la diferencia.
Dado el tipo de cambio actual de S/.2.8 soles por dólar, este es el precio en soles de un depósito de un dólar. Después de un año, el depósito en dólares al 2% de interés dará $1.02 dólares. Como no sabemos cuál será el tipo de cambio vigente dentro de un año, aquí entra a tallar el riesgo. Si se espera que el sol se aprecie respecto al dólar, de modo que dentro de un año el tipo de cambio sea de 2.7, estamos anticipando que dentro de un año el valor en soles del depósito en dólares será de 2.7 soles multiplicado por 1.02 dólares igual 2.754 soles. En este caso tenemos una rentabilidad negativa por ahorrar en dólares que resulta ser de (2.754 – 2.8)/2.8 = - 1.64% al año. La rentabilidad en soles es mayor vía mayor tasa de interés del sol y vía depreciación del dólar y apreciación del sol. Solo restaría que usted ubique cual de los intermediarios financieros le ofrece la más alta tasa de interés en soles por su dinero. Igual procedimiento se sigue para el euro.
(*) Profesor de la Universidad de Lambayeque (UDL).

sábado, 17 de julio de 2010

Panorama Economico Internacional y del Peru, por Ricardo Lago

Panorama económico internacional y del Perú
17 de Julio del 2010





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LIMA | Panorama internacional. Desde que estalló la crisis, el periodismo económico ha venido focalizando secuencialmente problemas concretos: primero la contaminación planetaria de las hipotecas basura de EE.UU.; luego los pánicos bancarios y bursátiles y posteriores rescates con dinero público; a continuación la inyección monetaria contra la deflación y el neo-keynesianismo contra la recesión; ahora la crisis de solvencia soberana de los países europeos. En definitiva, vivimos en un continuo apagafuegos corriendo de un árbol a otro y a veces perdemos la perspectiva del devenir en el bosque entero.

El problema de fondo es el mal estado de las hojas de balance del sector público, familias e intermediarios financieros en casi todos los países desarrollados. Crisis típicas en la fase final de periodos prolongados de innovación y prosperidad. En el mejor de los casos, recomponer las hojas de balance llevará tiempo y requiere menos consumo, más ahorro privado, más impuestos y menos gasto público. Y en el peor de los casos, suspensiones de pagos e inflación alta. Los indicadores y las bolsas nos dicen que se está agotando la recuperación raquítica y renqueante de los últimos 12 meses. No hay salida fácil ni rápida. Estamos en la fase contractiva de uno de esos ciclos largos que describieron los economistas Schumpeter y Kuznets.

Bolsas. Nos "leen las cartas". La Bolsa de Shanghái no ha levantado cabeza desde la corrección de agosto del 2009. Mal presagio, pues es la economía china la que tira del carro. Las bolsas de EE.UU. y europeas parecen haber entrado en un nuevo mercado del Oso (o bajista), al haber caído ambos índices Dow-Jones industrial y Dow-Jones Transporte debajo de los niveles mínimos registrados en la corrección de principios de junio (la señal que propuso Charles Dow a principios del siglo XX). Es decir, el mercado alcista reciente habría durado 15 meses desde marzo del 2009. El analista Mark Hulbert nos recordaba hace unas semanas que desde 1900 han habido 33 mercados alcistas de ciclo corto (y tan sólo 3 de ciclo largo). De los 33, 13 han durado no más de 15 meses. Si analizamos los 20 que han excedido los 15 meses y comparamos el promedio de las valoraciones (relación de precio-utilidad o PE ratio), la bolsa de EE.UU. estaría ya sobrevaluada entre 15% y 20%. Seguimos en un mercado bajista de ciclo largo. La caída de las bolsas arrastrará al cobre y otros metales no preciosos. Mi pronóstico para el cobre es de 2 a 2.5 dólares la libra antes de junio del 2011.

Monedas. Hoy el dinero huye de Europa por temor a que se resquebraje la Zona Euro y se va a bonos del Tesoro de EE.UU., pero el aterrizaje en dólares no es final de viaje sino sólo "parada y fonda". La razón es que la deuda pública bruta de EE.UU. ya está en el entorno del 100% del PBI, y dados los déficits presupuestales actuales y previsibles, en pocos años se acercaría al nivel máximo histórico de 120% del PBI de la segunda post-guerra. Japón, con una deuda de 200% del PBI, tampoco es destino atractivo. A la larga no puede haber moneda fuerte emitida por país alguno sobreendeudado y con finanzas públicas débiles. Así que ni euro, ni dólar, ni yen, ni la libra. ¿Y qué queda? Pues el oro y otros metales preciosos y el estrechísimo mercado de los dólares canadiense, australiano y neozelandés, la corona noruega, el franco suizo y algunas monedas de emergentes: el yuan chino -que no es convertible-, el real brasileño, el sol peruano, el peso chileno, etc. Conclusión: el oro seguirá subiendo. Mi pronóstico es que lo veremos a 1,500 la onza antes de finales del 2010 y a 2,000 antes de finales del 2011.

Perú. La fortaleza del sol frente al dólar se ha intensificado: en julio, las compras han ascendido a un promedio diario de casi 90 millones de dólares. El Perú está importando presiones inflacionarias del exterior en la forma de entradas de divisas secuela del superávit en cuenta corriente y del ingreso de capitales. Proceso que anticipé en esta columna hace 15 meses. El BCR está haciendo lo imposible para neutralizar la monetización de los dólares, subiendo los encajes, las tasas de interés, y tomando prestado de los bancos. Pero ante la implacable avalancha de dólares, los instrumentos de política monetaria son insuficientes; sólo una caída mayor del dólar y/o un superávit presupuestal podrían hacer el trabajo. Por eso la inflación vuelve a ser problema. Después de dos semestres de inflación cero en el 2009, hemos pasado a una tasa semestral (anualizada) de 2.9% en el primero del 2010, ya superior al 2.7% en el último semestre del gobierno de Toledo.

El PBI de mayo creció a una tasa interanual de 9.2% y estimo que la tasa de junio estaría por encima del 10%. Me mantengo por tanto en mi pronóstico de hace varios meses de que la economía crecerá 8% en el 2010, pero no más del 5% en el 2011, pues anticipo que habrá desaceleración a partir de agosto. Mi pronóstico revisado de inflación para el 2010 es no menos de 4%.

Aráoz. Leo con agrado la posible postulación de la ministra Mercedes Aráoz a la Presidencia. Su desempeño en los tres ministerios económicos clave ha sido muy eficaz y honesto; sabe explicar al público temas difíciles con claridad y sosiego; tiene extraordinarias dotes gerenciales; combina bien la sencillez con una razonable y sana ambición política. Además, amén de conducir con indudable éxito los TLC, tuvo los pantalones para plantarse y renegociar Olmos, subir las gasolinas; para recortar algo el gasto público; no ceder ante presiones salariales excesivas, etc. Aráoz enriquece el paisaje de las presidenciales, eleva el listón, y mi pronóstico es que probablemente pasaría a la segunda vuelta.

Si su candidatura se materializa, la gran pregunta es si su sucesor(a) tendría la visión e inspiraría la confianza suficiente para primar la lucha contra la naciente inflación frente a las inevitables presiones de gasto pre-electorales. Y sin duda si mantendría la aureola de honestidad que ha mostrado Aráoz en su carrera.





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jueves, 24 de junio de 2010

Economia y Biodiversidad

ECONOMÍA Y BIODIVERSIDAD
Por: Jesús Castillo More (*)
La Economía es el estudio de la forma como los individuos y la sociedad, resuelven el problema económico, que consiste en que lo que tenemos no alcanza para todo lo que quisiéramos.
Las necesidades de alimentación, vestido, vivienda, salud, educación, transporte y recreación se satisfacen antes que con dinero, con bienes y servicios que a su vez se obtienen con recursos naturales, tecnológicos y humanos, que los primeros economistas clasificaron como tierra, trabajo y capital, que son bienes que sirven para producir otros bienes (herramientas, máquinas, conocimientos e iniciativas). El dinero es un invento de la sociedad para facilitar el intercambio de fondo entre factores de producción ofrecidos por las familias y bienes y servicios ofrecidos por las empresas. La Teoría Económica, cuyo objetivo es simplificar la realidad para explicarla y predecir consecuencias de determinadas acciones, agrupa a todos estos factores de producción en dos grandes categorías: Trabajo (L) y Capital (K), que incluye a los recursos naturales. Cuando usted prepara una limonada, pone sobre la mesa limones, agua, azúcar, jarra, vasos, cuchillo, cucharas y agrega trabajo. Si le piden que clasifique todo esto bajo los rubros L y K ¿Dónde entran los limones? No son trabajo ni capital, son insumos, materias primas o bienes intermedios, que a su vez son resultado del uso de K y L, por lo que la Teoría solo considera a éstos dos como factores de producción en general. La justificación es que la producción total solamente incluye los bienes y servicios finales, para lo cual hay que restar los bienes intermedios, con lo que se aprecia el valor agregado por el esfuerzo productivo y el aporte y en consecuencia ingreso de los propietarios del capital y el trabajo. ¿Dónde incluimos las cáscaras y el desperdicio de la actividad económica? Esto es materia de la economía ambiental. El conocimiento y la innovación son capital humano que potencia la capacidad productiva de K y L para elevar la productividad y el uso de tecnologías limpias que no contaminen. La regulación del estado tiene lugar aquí, para impedir la contaminación y para dotar de infraestructura física y capital social mediante educación y salud de calidad.
La escasez de recursos obliga a tomar decisiones y organizar la actividad económica, que históricamente ha adoptado dos formas: una vertical de arriba hacia abajo, como en el imperio incaico y en los países socialistas, donde el mecanismo es la planificación central, y otra horizontal como en la mayoría de las economías modernas, donde el mecanismo para resolver el que producir con los recursos escasos, cómo producir y para quién producir es el sistema de precios, que requiere para su funcionamiento la propiedad privada de los factores de producción, que dan lugar a oferta y demanda, es decir al mercado, donde la interacción entre productores y consumidores asigna los recursos en forma descentralizada dando lugar a beneficios mutuos.
El funcionamiento del sistema de precios a través del mercado, presenta fallas relacionadas con la desigualdad en la distribución del ingreso, bienes públicos, mercados imperfectos como los monopolios, información asimétrica y externalidades relacionadas con perjuicios o beneficios que no son internalizados como costos o beneficios por quienes los originan, por ejemplo la contaminación ambiental de la actividad minera o la revalorización de inmuebles circundantes a un supermercado. Toda actividad económica contamina, lo que no es razón para prohibirla, pues nos quedaríamos sin producir nada. Los dueños de establos lecheros lo saben muy bien. El problema es de sumas y restas: interesa los beneficios netos luego de restar los costos privados y sociales a los beneficios. En el caso de los proyectos mineros, la pregunta es qué pasará con y sin el proyecto. ¿Tiene sentido oponerse con el argumento de la contaminación a una empresa minera que usará tecnologías limpias y generará empleos y otros beneficios, para luego dejar los yacimientos en manos de mineros informales que solo generan contaminación?
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), ha declarado este año como el Año Internacional de la Diversidad Biológica. Con tal motivo, el Diario El Comercio publicó hace un mes, un suplemento, titulado “Biodiversidad divino tesoro” editado por la especialista en Medio Ambiente Martha Meier Miró Quesada, donde informa que el Perú posee una diversidad sorprendente en términos de flora, fauna, climas, ecosistemas, agro diversidad, tradiciones étnicas y culturales, que incluye 333 especies de anfibios, 462 de mamíferos, 1806 de aves, 2000 de peces y 4,400 de plantas naturales, de las cuales 1408 son medicinales. El Perú tiene 28 de los 32 tipos de clima en el mundo y 84 de las 104 zonas de vida identificadas en el mundo. ¿Cuál es la biodiversidad de la Región Piura o de la Región Lambayeque? Esta es pregunta básica para nuestros candidatos. Todo este potencial está a la espera de su complemento indispensable para sacarle provecho en la lucha contra la pobreza: personas capacitadas y honestas que lideren la formación de capital humano, infraestructura, seguridad ciudadana, ordenamiento jurídico, que de continuidad al crecimiento económico con equidad, evitando a los políticos rutinarios que no ven más allá de sus propios intereses, o se limitan a seguir instrucciones de quienes los reclutaron y dieron el cargo.
(*) jcastillomore@gmail.com

Universidad, Enseñanza y Aprendizaje; Luis Jaime Cisneros

Universidad, enseñanza y aprendizaje
Dom, 20/06/2010 - 19:23

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.Por Luis Jaime Cisneros

Han terminado todos los trámites de mi jubilación en la Católica. Sesenta años han servido para perfeccionar mi vocación docente. Y es natural que quiera dedicar unas palabras a la memoria de un profesor y de un estudiante cuya amistad me ayudó a ir robusteciendo mi fe en el hombre y en nuestra tarea universitaria. Larga y provechosa fue la vida profesional de Adolfo Winternitz; edificante su conducta ejemplar de hombre de fe. Breve, en cambio, pero rica en frutos perdurables, la de Alfonso Cobián, que como alumno, como dirigente estudiantil y, más tarde, como profesor supo mirar el porvenir con entusiasmo. Y para que mi evocación alcance horizontes de actualidad, junto a todos los que mi memoria debe gratitud y reconocimiento la figura de Felipe Mac Gregor, rector magnífico que supo hacer de la PUCP una institución de auténtica vida intelectual y le aseguró la fisonomía que actualmente ostenta.

Estos largos años me han permitido ser testigo de cómo la universidad fue adquiriendo paulatinamente la jerarquía que hoy se le reconoce. De una casa en la que los más importantes éramos los profesores que dictábamos clases y recomendábamos lecturas, hemos llegado a ser, felizmente, una institución en la que lo importante radica en los trabajos en los que nos empeñamos profesores y estudiantes, y que adquieren fisonomía claramente universitaria en artículos, monografías, tesis. Hemos dejado de ser testigos y aprendido a ser ejecutores de la actividad universitaria por excelencia, que es la investigación. El estudiante ha dejado de ser un mero ‘receptor’ de conocimientos. Sin él no hay cómo realizar la tarea universitaria. Lo he comprobado en estos 60 largos años. El estudiante tiene que estar comprometido con el diseño de nuestra tarea, y es responsable de la implementación de la estrategia del aprendizaje. La ciencia supone enseñanza y aprendizaje simultáneo de profesores y estudiantes. Esa es la tradición que la universidad tiene que salvar y robustecer. El conocimiento es la gran aventura creadora de la inteligencia.

La tarea universitaria era ciertamente distinta en 1948. A principios del siglo nuevo, es importante comprender que estamos en una era científica. La tecnología ha derrotado al empirismo tradicional, y es verdad que cada día la sociedad necesita más científicos. Esto ha ido modificando el nivel de todos los oficios, y aún el de las mismas profesiones. Las máquinas van acaparando las operaciones rutinarias, y eso hace cada vez más exigente la tarea del hombre: apremia cada día más su labor de inteligencia, su responsabilidad intelectual. En otras palabras: el reto del homo humanus es cada día mayor. Pero si la máquina hace lo que le toca, el hombre debe asumir cada día (y en mayor grado) lo que le es propio. La aspiración de estudiar en la universidad tiene un límite de exigencia elemental: la capacidad intelectual. La universidad debe ampliar sus campos de investigación. Cuanto más investigue, afianzará su condición universitaria y asegurará la calidad de su trabajo creador.

Y no cabe olvidar, en esta hora del mundo, que ahora la universidad no puede sentirse despreocupada de los derechos humanos. Para que el término no sea una metáfora al servicio de los tristes intereses de la política efímera, la universidad debe contribuir a reflexionar sobre el tema en la gran perspectiva de su tarea diaria. No solo necesita la universidad profesores que aseguren la búsqueda del conocimiento. Necesita también maestros que aseguren la formación de nuevas generaciones. Dar formación y no reducirse la tarea a la mera enseñanza y al puro aprendizaje. La formación es la conjunción de todos los saberes fundamentales: supone un saber integrador ‘del hombre’, ‘en’ el hombre y ‘para’ el servicio del hombre. Lo importante es hacer con todo ello una unidad a la medida del hombre. Se trata de conciliar las ciencias en un saber humano. Y eso no es asunto de un profesor encargado de una determinada asignatura. Es tarea ajena a la de proporcionar información. Se trata de salvar las esencias. Y tiene que ver con la personalidad, con el puesto del hombre frente al mundo y en el mundo: con el ser-para-la-cultura, que es uno mismo. Mac Gregor se preocupó de que la universidad asegurase esas esencias. Es la manera como debe entenderse en la universidad el derecho a la cultura, que es uno de los derechos humanos que la Constitución garantiza y defiende.